Besos con Arroz


I want you.
Noviembre 15, 2009, 4:21 am
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I want you
The right way
I want you
But I want you to want me too.
Want you to want me, baby.
Just like I want you.

I’ll give you all the love
I want in return
But half the love
Is all I feel
So darling

It’s too bad.
It’s too sad.
You don’t wan’t me no more.
But I’m gonna change your mind
Some way.
Some how.

I want you
The right way
I want you
But I want you to want me too.
Want you to want me, baby.
Just like I want you.

One way love
Is just a fantasy
To share is precious
Pure and fair.

Don’t play with something
You should cherish for life
Oh baby don’t you wanna care?
Ain’t it lonely out there?

I want you
The right way
I want you
But I want you to want me too.
Want you to want me, baby.
Just like I want you.

I want you
The right way.



Dummy.
Noviembre 15, 2009, 4:10 am
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ACEN850725 se encamina.
Sigue en etapa de desarrollo.
Es un esbozo de quien será después.
Un modelo con desperfectos.
En etapa de prueba.

Se estima que regresará un montón de veces a revisión para corregirle las fallas.
Y que nunca va a quedar perfecta.
Sólo muy cerca de serlo.
O sólo para algunos ojos y corazones.

Los problemas más frecuentemente observados son:
1. Los estallidos y reacciones violentas, húmedas y dolorosas.
El prototipo pierde control de sí.
No ha habido gran mejoría desde hace tiempo.
El mayor progreso es que los episodios son cada vez más espaciados y menos dañinos.
Pero cada uno implica un innegable retroceso.

2. La indecisión.
Reportado en reiteradas ocasiones.
Las acciones no coinciden con los pensamientos.
Ni con las emociones.
No en todos los casos al menos.

3. Las mentiras.
Nerviosismo e inseguridad son las causas más factibles.
El modelo sigue trabajando en corregirse.
Sólo con el tiempo podrá comprenderse cabalmente.

A pesar de lo anteriormente mencionado, ACEN850725 muestra grandes rasgos de autoaceptación.
Demuestra poco a poco querer salvarse.
Esperamos un próximo reporte con mejores resultados.



13.
Noviembre 10, 2009, 7:21 pm
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El mar/estacionamiento

El mar/estacionamiento

Voy llegando a mi casa de antes al estacionamiento. Está vacío y cubierto por agua. Flotan los coches en una superficie azul rey y turquesa hermosísima. Es nuestro mar personal.

Entro emocionada en el coche para estacionarme pronto y echarme a nadar. Voy tan rápido que me derrapo espantoso y voy a estrellarme contra un mustang 67 púrpura y blanco. Le destrozo el frente.

Huyo de ahí y me acomodo perfectamente en mi cajón.
Verifico que ninguna de las ventanas me haya visto.
Me meto a nadar.
Es justo como se siente el mar. El que  tanto me urge sentir de nuevo.



Hurt
Octubre 1, 2009, 3:51 pm
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Creo que me mientes.
Que no sé toda la verdad.
Que me la escondes.
Que se la escondes a ella.
Porque no quieres que sepa nada de lo que pasa.
¿Pero hasta cuándo?
¿Porqué te importa tanto?
¿Y si le digo yo?
Sé que sientes más de lo que dices y no es por mi.
Ni para mi.
Y que no está descartada por completo.
Y que me mientes y piensas que en un futuro podrían tener uno en reunión.
Y me duelen todos los poros del cuerpo de pensarlo.
De saberlo.



Such loving words!
Septiembre 16, 2009, 10:43 pm
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Así es como se dirigen a mi un 16 de Septiembre:

Ya tienes pretexto para ser la pobrecita. Felicidades. Además fiel a tu costumbre todo por msn disponiendo de mi para discutir asuntos que no son para ese momento ni lugar. Que horror.

Tu ya decidiste cual es mi opinion entonces no tiene sentido avisarte nada. Mejor tu dime cuando es que yo haya cambiado porque eso lo decides tu. Y si me estás amenazando con no hacer nada esa es decisión tuya, al igual que todas las cosas que llevas haciendo. Solamente hablé para preguntarte algo, me enciende que NO dejes hablar y en eso sabes que tengo razón. Así que (sic) as bien cuando sepas que quieres y dejes de mandarme señales de humo y quieras en verdad cantarmela en el sentido que sea adelante. Mientras te sugeriría que dejes de aconsejarte con R y L que mira luego con que malviajes terminas.

Que maldita y re puta ironía.
Y desde luego, todo lo anterior me lo merezco.
Buenas.

Todo lo anterior por sms.
Just sayin’.



Eureka
Agosto 10, 2009, 3:59 am
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Somos adictas al dolor y eso es lo que nos une.
Eres tan intensa que lastimas para perpetuar los momentos más dramáticos. Para provocar que te lastime con la misma intensidad.
Y yo no le puse un alto porque a mi también me fascina vivir en conflicto por el daño que me haces y que yo permito.
El daño que ambas provocamos.



Ojalá.
Agosto 7, 2009, 11:54 pm
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Que le hagas el mismo daño.
Y yo no te haya curado de los demonios y ahora si puedas mostrar tu lado maravilloso.
Que fue el que siempre estuve esperando fuera el único. Y que aquellos ya no volvieran.
Pero volvieron siempre en mis sueños, en mis memorias y en mis lágrimas que no se secaron nunca.

Ojalá que le toquen también a ella. Porque así no namás fui pañuelo.
Y así eres tú y vas a ser siempre igual.
Porque entonces me voy a arrepentir de no haber aguantado más a pesar de mis heridas.
Porque siempre pude haberte esperado más tiempo si me prometías que se me iba a olvidar y que no iban a volver.
Mentiste.

Ojalá que la felicidad que siempre soñé sea imposible.
Y que ella no me la robe.
Porque la estuve cultivando mucho tiempo, y nunca me dio frutos.
Por mucho que yo quisiera.
Hasta que me rendí.
Después de cuatro temporadas.

Ojalá la quinta no fuera la buena.



12.
Agosto 7, 2009, 7:10 pm
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Va a haber un evento del Moderno. Un baile. Es en una región boscosa. No en México. Mi madre va a ir y va a llevarme. Un día antes de aquello conozco a Bobby. Es un chico increíble. Y baila como nadie aparentemente. Tenemos un momentito de esos en los que se siente que algo podría pasar. Me da su teléfono. Quedamos de cierta forma en vernos al día siguiente.

 Manejo hacía el lugar donde va a ser el baile. Pero antes tengo que pasar por mi vestido. Me pierdo en una carretera llena de árboles y salidas pero sin señales. Me pierdo varias veces. Mi madre me habla por teléfono porque me está esperando.

 Llego a casa de Vicky. Está celosa de mi acompañante de la noche y peleamos con sarcasmos. Eventualmente me calmo y le veo el buen lado al asunto mientras me debato entre unos zapatos grises y unos rojos. Al final llevo un vestido corto y ligero azul cielo con florecitas pequeñas rojas y negras. Los zapatos son grises. Mi pelo es largo, como antes.

 Llego al evento del Moderno. Mi madre se ve espléndida. Estoy sentada con ella cuando llega Bobby (a quién pude llamarle desde casa de Vicky) y me saca a bailar. Yo no tengo idea de nada, pero el promete que me enseña. El, sus ojos azules y su hermosísima sonrisa.



11.
Agosto 5, 2009, 6:41 pm
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El chico lindo de That 80s Show.

El chico lindo de That 80's Show.

Vamos a la Cineteca mi madre mi hermano y yo. Entramos a la sala, pero antes de que la película empiece, debemos decidir cuál queremos ver (La sala es en forma de estadio y es sumamente alta y ancha en forma de medio círculo. Como la Megapantalla, pero la pantalla no es tan grande). Estamos decidiendo entre una buena película que es un poco más comercial que podemos ver en otros lugares y el resto de la oferta. Les digo que voy a preguntar a la taquilla a ver cuál me recomiendan.

 Cuando llego ahí, la taquilla es un par de mesas puestas en esquina de máquinas Singer. Ahí hay un par de chicos (una delgado y moreno con un mowhak y look de Mr. T pero cool y un personaje de chico lindo que salía en That 80’s Show) escribiendo en una máquinas de escribir y repartiendo boletos. Platico con ellos y nos caemos re bien, creo que tengo nuevos y muy chidos amigos.

Me encuentro con Gloria. Me da gusto verla. Ella trabaja ahí como eventual de la cineteca. Me ayuda a seleccionar la película. Me recomienda una obra de arte de la cual he escuchado que se llama Snow Show (pero no es el de verdad). La cinta es todo un espectáculo. Es una película de cavernícolas (recuerdo uno rubio de ojos grandes cafés y el pelo muy largo de rastas con un trajecito de pieles colgado de un solo hombro) divertida y al estilo –pero artístico- de Caveman, de Ringo Starr.

Mientras la película se proyecta, aparece un viejito vestido con un saco azul cielo y amarillo de botones horizontales y dorados que le queda muy largo, unos zapatos cafés de payaso, y una nariz roja. El es Slava (de nuevo, no el real) y dirige una orquesta de payasos que están distribuidos entre el público (estos payasos no me dan miedo) que traen una estética similar a los dibujos de Disney en Dumbo. Cada uno está vestido con un traje a la Sargent Pepper de diferente color según su instrumento (las trompetas van de amarillo) y están distribuidos entre el público. Al final el espectáculo es una gran fiesta. Aquello musicaliza la proyección pero es un show a la par. Se reparten globos y cae confetti entre el público mientras ambas cosas suceden.

Lo anterior es una probadita del espectáculo largo que empieza justamente cuando Gloria me está recomendando que la veamos. Para convencer a la gente de ir a verlo, en aquella sala pasan pedazos de la cartelera para que puedas decidir. Ahora es el momento de Snow Show. Vemos mencionado preview (en vivo) y vamos las dos hasta delante de la sala con mi madre cuando termina para saber qué le pareció. Gloria habla del show como lo más grandioso del mundo diciendo “ufff” y se retuerce de lo increíble que dice que es. A mi mamá le caga eso, le parece muy pretenciosa y exagerada.

Regreso a la taquilla y platico con los chicos de las máquinas de escribir. Ambos me recomiendan mucho otra película. En la que también sale Slava y es un “reality” en cine y dicen que es una belleza. Voy con mi mamá a proponérselo y en lo que se lo explico, la película empieza.

Estamos involucrados dentro de ella (y en un salto de sueño, yo salgo ahí también junto con uno de los chicos de la taquilla y L., aunque no dejo de ser espectadora a la vez). La cinta consiste en la crónica de un concurso de talentos. Vemos a los concursantes fuera de el y se cuenta la historia de cada uno. Los talentosos son músicos su mayoría. Y todos merecen el premio porque sus historias te estrujan el corazón.

El primero es el chico de la taquilla (el de That 80’s show), cuyo sueño eterno ha sido formar una banda por el enorme talento que tiene. Lo ha dejado su novia y es tan tierno que convence a todos que merece el premio mayor. El otro es Slava que se interpreta a si mismo en hipotético y en la trama es un viejito con una idea y talentos brillantes (El Snow Show) que ha tenido mala suerte y nunca ha podido llevar a cabo por falta de fondos. Otra de ellas es una chica que vive en México. Es una chica clase media cantante. Es muy chistosa y cae re bien. Siempre se burla de sí misma porque acaba de volver de vivir en (Nueva) “Jersey”. Lleva unos pantalones entubados con zapatos dorados de piso y una blusa negra de manga larga. Tiene el pelo lacio y castaño a los hombros y lleva un listón negro con un moñito en la cabeza.

Vamos caminando con ella Mario Viñas, L. y yo. Estamos afuera del foro en que se lleva a cabo el concurso y nos dirigimos de vuelta. L. le hace una pregunta y ella cínicamente le dice que se la contestará cuando vayan por una hamburguesa o una malteada (y le enumera una serie de opciones de dates). L. no acaba de entender y sólo le sonríe. Yo me doy cuenta que cínicamente “she’s asking him out”. Eso sucede mientras vamos de camino al concurso. Los participantes se sientan en unas barras con sillas altas colocadas una detrás de otra en dos grupos paralelos. Yo llego a sentarme en la tercera fila y L. se sienta justamente atrás de mí. Se lo digo “she just asked you out” y estoy entre impactada y molesta.

No alcanza a contestarme porque conozco la historia de una más de las participantes. Mientras, veo a un hombrecito de mowhak y traje de raya de gis comiendo una hamburguesa frente a mi (es el otro chico de la taquilla pero ahora es más chaparrito). Mi atención se desvía cuando conozco la historia de una delgadísima y alta chica negra (que lleva un sweater rosa y unos jeans) que me recuerda a Uma Thurman -pero de otra tonalidad- y se dedica a la batería. Es una grandiosa del instrumento. Cuenta su historia que le rogaba a la jefa del bar en el que trabajaba, que le permitiera hacer un solo (un show) único de batería. La jefa siempre se negó por temor a perder clientes y por falta de confianza a aquella chica.

De nuevo, ella merecía también ganar el premio.



10.
Julio 31, 2009, 5:18 pm
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Veo un episodio especial de una serie de highschool noventera. Es Bevery Hills talvez. El episodio se trata de dos candidatos a “presidente” escolar. Uno es Brandon Walsh (que es súper cool, por supuesto) y el otro es un chico alto y delgado de melena oscura con traje gris de tweed. El chico es sumamente conservador y tiene una campaña de la misma forma que namás no pega (evidentemente). La diferencia entre ambos es que el chico de traje de tweed si sueña con un futuro en la política. Al final me daba mucha ternura toda su situación. Y entiendo que a todo espectador seguramente le sucedió lo mismo (Y acabo de soñar un argumento perfecto para 90210).

 Es el día de las elecciones o de una pre-graduación, porque todo mundo está vuelto loco en el gimnasio de la highschool. Se cuelgan de listones enormes del equipo que adornan el lugar y celebran muchísimo. Hay dos chicas. Me caen bien. Un par de rubias de pelo muy lacio, vestidas con falda tableada y sweater. Se sientan en una de las gradas  y una de ellas se queja del desmadre alrededor. La otra la consuela y le dice “But soon we’ll be class of 1993”.  Veo la cabeza de una y lleva media cola sujeta con un listón verde botella. La otra va igual pero el suyo es color vino. La otra le contesta: “So where are you going?” Y la rubia sonriendo le dice: “UCLA, you?”. “NYU”.

 Debo irme a una reunión de mi propia escuela. Apago la tele. Llego al Olinca donde hay un desayuno enorme con mi generación. La primera y única persona con la que llego a hablar es con Alicia Serrano. La quiero mucho.

 De pronto la conversación empieza a enturbiarse y me dice que tiene que contarme algo horrible. Me acerco mucho a su cara porque me advierte que es secreto. Entonces me cuenta que el amigo de su novio que tiene un coche rojo, roba niños y los vende para pornografía y prostitución. Me invade el terror y la indignación y le pregunto porqué no ha hecho nada y quién más sabe de aquello. No me responde.

 Salgo de ahí a buscar mi coche y me acompaña Alicia. No aparece. Recuerdo que lo he dejado en frente de una casa amarilla y azul en una colonia parecida a la Portales. Le hablo a mi madre, que me dice que vaya a preguntar. Llego a una tienda donde hay muchas mujeres detrás en unas máquinas de coser enormes. La dueña, una mujer de pelo rizado y rojo con lentes gruesos y cofia blanca, parece salida del tiempo en que se abrió el negocio. Le pregunto por el lugar. Me corrige y me muestra unas fotos muy viejas justo del sitio. Me da indicaciones.

Thom Pelirrojo

 Sigo buscándolo y no aparece. En eso me encuentro con un taller mecánico. Uno de los chicos que trabaja ahí es idéntico a Thom Yorke pero pelirrojo (y eso lo pienso todo el tiempo). Lleva un traje de mecánico azul marino y un trapo blanco en el hombro. No habla mucho. Le pregunto por mi coche y me lleva de la mano. Antes de irme me planta un beso. Se cobra el favor.

 Llego a mi casa y mi coche no jala. Me empiezo a desesperar terriblemente. Entonces se me vuelve a aparecer Thom pelirrojo. Abre el cofre y empieza a arreglar el coche. Yo tomo mi celular en ese momento (que está en mi bolsa, en el asiento de atrás) y quiero twittear que ese hombre está en mi casa. Thom me ve con mi celular en la mano y sé lo que piensa “todo el tiempo está con el celular en la mano”. Se me acerca y me lo quita. Lo regresa a su lugar. Como estamos dentro de mi casa en el garage, me lleva de la mano al jardín. Me da un avioncito de plástico rojo que giras cuando tomas de las alas. Se llama Helter Skelter.

Después de un rato subo a la casa. Mi madre ve la tele. Es de nuevo la serie que estaba viendo antes. Aunque estoy consciente de que no es Beverly Hills (imagino una escena donde Kelly y Brandon sumamente rubios están afuera de una casa con una enorme puerta blanca) y es otro show de la misma época. Me pongo a verlo con ella.

 Sale Lacey Chabert de adolescente, que entra por la ventana al cuarto de un chico. Es el chico es un musculosísimo jock sin camisa que la deja pasar. Yo recuerdo que esos dos eran novios en la serie. Pero ella corre a una cama en donde está otro chico. Ellos dos son roomates y ahora ella anda con el otro. El ex novio tristemente le da un paquetito de ropa doblada y le dice, “Toma, siempre te guardo tu pijama”. Ella no le contesta y sigue contándole sumamente atribulada las broncas que tiene a su guey.

 Entonces mi papá me llama y dice que reciba a la familia. Resulta que hoy había comida de nuevo con todos y yo no estaba enterada. Salgo a la calle (que es similar a las de antes en Portales, no como la mía) y está mi tía Pilla, mis dos sobrinos que corren con globos y vienen atrás algunos más.

 Me acuerdo de Thom. Lo dejé sólo hace como dos horas. El coche no está en su lugar, y lo veo a lo lejos sobre la calle. Llego corriendo y abro el coche. Encuentro mi bolsa y veo que están todas mis cosas (incluyendo mi dinero) menos mi cartera. En el asiento de copiloto está el Helter Skelter.

Sonrío, sé que va a venir de nuevo a que le pague.